Servicio: Son muy poco serviciales. Cuando llegamos no había nadie en recepción. Tardaron 10 minutos en llegar. Te reciben como nerviosos, deprimidos o hasta enojados, como si los estuvieras molestando. Te tratan de una manera tal que prefieres no acercarte para evitar que te digan una grosería o en el mejor de los casos que hablen mal de ti a tus espaldas por necesitar una toalla o cualquier cosa. Limpieza: Estaba sucio debajo de las camas. Da la impresión de que no limpian bien. Además tuvimos problemas para que nos apoyaran haciendo la limpieza cuando lo necesitábamos. Las chicas de limpieza además de groseras, son unas flojas porque nunca regresaban cuando se les pedía. Da la impresión de que tienen fugas de dinero aquí: cobran al hotel por cosas que no hacen. No existe una supervisión. Si ustedes quieren limpieza diaria en el cuarto olvídense de este lugar. Instalaciones: La parte de abajo (lobby, restaurante) está muy bien. Muy cómodo. Sin embargo, la habitación es pequeña, tiene una geometría muy extraña que hace que se desaprovechen los espacios. La cama es muy incómoda. Me despertaba cada día con dolores de espalda. Un día me bañé con agua helada, no prendieron la caldera. Desayuno: Faltan verduras. Siempre lo mismo: pan, huevo, café , yogur y cereal. Muy monótono. Conclusiones: Lo único bueno de este hotel es la ubicación, ya que está cerca de centros de eventos donde te puedes ir a pie, y hay estacones de metro cerca.
Servicio: Son muy poco serviciales. Cuando llegamos no había nadie en recepción. Tardaron 10 minutos en llegar. Te reciben como nerviosos, deprimidos o hasta enojados, como si los estuvieras molestando. Te tratan de una manera tal que prefieres no acercarte para evitar que te digan una grosería o en el mejor de los casos que hablen mal de ti a tus espaldas por necesitar una toalla o cualquier cosa. Limpieza: Estaba sucio debajo de las camas. Da la impresión de que no limpian bien. Además tuvimos problemas para que nos apoyaran haciendo la limpieza cuando lo necesitábamos. Las chicas de limpieza además de groseras, son unas flojas porque nunca regresaban cuando se les pedía. Da la impresión de que tienen fugas de dinero aquí: cobran al hotel por cosas que no hacen. No existe una supervisión. Si ustedes quieren limpieza diaria en el cuarto olvídense de este lugar. Instalaciones: La parte de abajo (lobby, restaurante) está muy bien. Muy cómodo. Sin embargo, la habitación es pequeña, tiene una geometría muy extraña que hace que se desaprovechen los espacios. La cama es muy incómoda. Me despertaba cada día con dolores de espalda. Un día me bañé con agua helada, no prendieron la caldera. Desayuno: Faltan verduras. Siempre lo mismo: pan, huevo, café , yogur y cereal. Muy monótono. Conclusiones: Lo único bueno de este hotel es la ubicación, ya que está cerca de centros de eventos donde te puedes ir a pie, y hay estacones de metro cerca.