Embárcate en un viaje nostálgico al año 1968 en esta auténtica casa de campo, donde el estilo retro original se combina con el confort actual. Aquí podrás disfrutar de la tranquilidad con vistas a los campos, donde a menudo te visitarán ciervos y zorros, mientras dejas que la rutina diaria pase a un segundo plano.
La decoración de la casa refleja el encantador estilo retro de los años 60, pero al mismo tiempo cuenta con todo el equipamiento necesario para unas vacaciones relajantes. El ambiente íntimo lo hace perfecto tanto para disfrutar en familia como para pasar momentos tranquilos.
El terreno, rodeado de naturaleza, cuenta con grandes árboles frutales y terrazas protegidas donde podrá disfrutar tanto del sol de la mañana como de la tranquilidad de la tarde. Dos fogatas invitan a pasar veladas acogedoras bajo las estrellas, y tiene acceso a bicicletas y tablas de SUP para los días más activos.
Desde la finca, se encuentra a solo 6 minutos a pie de la playa, ideal para niños, a través de Ahl Plantage, y a 3,5 kilómetros de la encantadora Ebeltoft. Visite la emblemática Maltfabrikken, disfrute del canto de las campanas en el antiguo ayuntamiento o haga una excursión de un día a las montañas de Mols, situadas a solo 15 kilómetros.