Acércate a tu familia y a la naturaleza en estado puro en esta clásica y auténtica casa de verano de los años 80, situada en un terreno natural y apartado en Kryle Klit. Aquí estarás rodeado de abetos, y en el centro del jardín se alza un árbol centenario que le confiere una tranquilidad especial. Tómate una cerveza en el bonito y antiguo banco de cerveza y disfruta viendo cómo los niños juegan a sus anchas en el jardín.
En la terraza de la casa de vacaciones podéis tomar el sol o disfrutar del aire fresco de la brisa salada del Mar del Norte. Envuelveos en una manta, encended las lámparas de papel y la barbacoa, y pasad un rato agradable con toda la familia en los muebles de salón hasta que la comida esté lista. Entrad en casa, sentaos alrededor de la gran mesa de comedor y dejad que las conversaciones fluyan hasta que os apetezca ir a dormir a los acogedores dormitorios.
La naturaleza que rodea la casa de vacaciones ofrece bosque, lago y playa, por lo que podéis hacer senderismo entre los abetos, recoger espino amarillo y tomar el sol en la suave arena. Recorred los senderos hacia las dunas, daos un baño en el salvaje Mar del Norte y admirad las bonitas casetas de baño. También podéis montaros en la bicicleta de montaña y descubrir Blokhus Klitplantage.