Imagine su propia isla, a pocos nados de tierra firme, donde el silencio y la propia voz de la naturaleza forman una sinfonía. Una oportunidad única para abrazar la tranquilidad a sólo una hora de Estocolmo, con su propia playita de arena bordeando el infinito azul del mar.
El camino conduce a una acogedora casa principal de 120 m², con tres dormitorios que albergan armoniosamente sueños y risas. Un edificio cercano con sauna frente a la playa, una casa de invitados y espacios adicionales completan este idílico refugio.
El calor del sol llega a todos los patios, hábilmente situados para captar cada rayo y ofrecer cobijo cuando el viento habla en voz baja. Los muelles invitan a darse un chapuzón matutino o sirven de puerto seguro para embarcaciones listas para la aventura.
La proximidad a Mörkö ofrece rutas de senderismo por el bosque donde las sorpresas aguardan a la vuelta de cada recodo: tal vez un águila marina o un simpático jabalí. Descubra la fauna local y descanse el alma en este paraíso paisajístico.
Se puede llegar a la isla en barco (incluido en el alquiler) desde Mörkö.
Tenga en cuenta que aquí la comodidad se define de una forma ligeramente diferente: Los electrodomésticos de gas, las duchas y retretes secos al aire libre y el mobiliario rústico forman parte de la aventura.