Esta casa de campo de cuatro plantas está rodeada de verdes jardines, árboles y la naturaleza salvaje de Sejerø.
Hay espacio de sobra para una familia numerosa o un grupo de amigos que quieran experimentar la vida isleña danesa y disfrutar de unas vacaciones con experiencias en la naturaleza justo delante de la puerta.
Al entrar en la casa principal, se siente inmediatamente el especial idilio rural. Los grandes ventanales del salón invitan a entrar la luz, que junto con las vigas vistas del techo crean un ambiente encantador. Las hermosas vistas al mar se pueden disfrutar tanto desde el sofá como desde el jardín, por lo que realmente se siente la sensación especial de vivir en una isla.
En el exterior, se pueden instalar mesas de ping-pong, un punto de encuentro para una familia activa o un grupo de amigos. Si le apetece una comida al aire libre, puede encender una hoguera o hacer pizzas caseras en el horno de pizza.
El granero cuenta con un banco de trabajo apto para niños, una sierra y un martillo y un montón de restos de madera para dar rienda suelta a la creatividad.
Si te apetece explorar la isla, el granero también dispone de bicicletas de uso gratuito. En la propiedad viven corzos, faisanes, aves rapaces, liebres y mucho más, por lo que hay muchas oportunidades de acercarse a la fauna danesa.