Encontrarás esta preciosa casita junto al arroyo, donde cada detalle ha sido creado por un carpintero con buen ojo para optimizar el espacio. La puerta corredera se abre a la terraza y crea un espacio continuo entre el interior y el exterior durante el verano. Desde aquí hay vistas al arroyo, donde las garzas y los patos son visitantes habituales, y con un poco de suerte se puede ver un martín pescador.
La decoración es funcional y moderna, centrada en aprovechar el espacio de forma óptima. Los numerosos detalles bien pensados hacen de la casa un lugar donde todo tiene su sitio y donde rápidamente se puede encontrar la paz.
En el exterior hay dos buenas terrazas donde casi siempre se puede encontrar refugio. Aquí hay espacio tanto para el sol de la mañana como para el de la tarde, por lo que se puede seguir la luz del día de principio a fin.
La zona de casas de verano está cerca de un pequeño puerto deportivo que bulle de vida en verano. Durante la temporada estival, tiene acceso a un embarcadero propiedad de la asociación de propietarios y a un parque infantil común. Camine 4 km por la playa y a través del bosque hasta un restaurante de pescado o visite la heladería cercana.