Descubra un remanso de paz en este molino del siglo XVII, magníficamente restaurado en el corazón de la Bresse. Entre historia y modernidad, esta excepcional mansión le ofrece un entorno encantador para unas vacaciones inolvidables.
Las zonas de estar, renovadas con buen gusto, combinan armoniosamente el encanto auténtico de las piedras antiguas con el confort contemporáneo. Las cinco amplias habitaciones le garantizan noches tranquilas, mientras que las zonas comunes invitan a compartir y a la convivencia.
La finca de 2 hectáreas le reserva agradables sorpresas: dos estanques privados donde podrá dar un paseo en barca, una refrescante piscina y numerosos rincones sombreados ideales para leer o echar la siesta.
La región está repleta de tesoros por descubrir: el Parque de los Pájaros, el monasterio real de Brou, los animados mercados de Châtillon-sur-Chalaronne. Sin olvidar las espectaculares vistas del Revermont y las encantadoras guinguettes a orillas del Saona.