En esta encantadora granja del siglo XIX, que ha pertenecido a la misma familia durante cuatro generaciones, podrás disfrutar de un ambiente auténtico, donde la historia se conserva en cada rincón. Aquí, la historia familiar y la belleza natural se unen en perfecta armonía.
La decoración rústica crea un ambiente cálido con una acogedora sala con chimenea que invita al juego y a la conversación. La gran cocina-comedor con la elegante vajilla de porcelana de la familia es el escenario perfecto para sus comidas, mientras que las amplias habitaciones del primer piso ofrecen lugares de trabajo con vistas al jardín.
El jardín es una aventura en sí mismo, con árboles centenarios que lindan directamente con el bosque. Aquí se pueden recoger bayas, nueces y manzanas en temporada o disfrutar de un almuerzo en la mesa del jardín rodeados de una naturaleza exuberante.
Desde Tibirke Bakker pueden explorar el famoso mirador con vistas panorámicas de Tisvildeleje y el mar. Den un paseo por el bosque hasta la playa, donde encontrarán encantadoras cafeterías como Helenekilde Badehotel y Rabarbergården, que sirven especialidades locales.