Encontraréis una paz que rara vez se experimenta en otros lugares. La propiedad es privada y está bien protegida, y el jacuzzi os permite relajaros mientras disfrutáis de las vistas al mar. Con su propio puente y escalera de baño, tendréis una experiencia vacacional lujosa y mágica.
En el interior encontrarán una decoración que invita al descanso y al disfrute con la familia y los amigos. La propiedad está cuidadosamente mantenida y crea el marco perfecto para sus vacaciones.
En el exterior les espera un gran embarcadero privado y una playa propia, donde podrán disfrutar de los placeres del verano. El jardín y los alrededores de la propiedad les ofrecen muchas oportunidades para estar al aire libre en un entorno tranquilo.
La isla cuenta con senderos señalizados y varios miradores. En el archipiélago pueden practicar el island hopping entre las numerosas y hermosas islas, y en el continente, cerca de Langesund, encontrarán bonitos senderos con recuerdos de la guerra. En verano pueden asistir a conciertos de artistas famosos en el popular Wrightegården.