Esta casa de 200 años de antigüedad ha conservado su encanto original, con paredes de madera a la vista y ventanas originales. Aquí podréis disfrutar del auténtico estilo arquitectónico noruego en un entorno tranquilo junto al agua, con un embarcadero propio a solo unos pasos.
La casa ha conservado su carácter histórico gracias a la cuidadosa conservación de los detalles originales. Las vigas a la vista en las paredes y la mayoría de las ventanas originales dan testimonio de la larga historia de la casa.
La parcela goza de una ubicación idílica junto a un lago con su propio embarcadero, perfecto para bañarse y dar paseos en barco. El mar y el puerto deportivo también se encuentran a poca distancia, por lo que tendréis numerosas oportunidades para practicar actividades acuáticas.
Se alojarán a medio camino entre Farsund y Lyngdal, lo que les permite acceder fácilmente a la oferta de ambas ciudades. Aquí podrán disfrutar de la tranquila ubicación junto al agua o realizar excursiones a atracciones locales y zonas de ocio cuando les apetezca un poco de variedad.