Esta casa mallorquina de piedra del año 1700 os transporta a la auténtica esencia de la Sierra de Tramuntana. Su arquitectura tradicional y carácter acogedor crean el refugio perfecto para desconectar en las afueras de Sóller.
La distribución interior conserva el encanto de la piedra original, creando espacios frescos y acogedores que invitan al descanso. Cada rincón refleja la autenticidad de las construcciones tradicionales mallorquinas.
El jardín os sorprenderá con su pérgola cubierta de buganvilla, donde podréis disfrutar del café matutino acompañados por el canto de los pájaros. La piscina cuenta con vallado de seguridad, ideal para familias con niños pequeños.
A solo 10 minutos a pie del centro de Sóller, podréis explorar los pueblos cercanos de Biniaraix y Fornalutx. Varias rutas de senderismo parten directamente desde la casa, incluyendo el famoso Barranc de Biniaraix.