Un piso en Oslo en el que la luz y los colores se han elegido con esmero, y donde el espacio se aprovecha a la perfección. La calidad de los materiales y el carácter tranquilo hacen que sea fácil sentirse a gusto desde la primera noche.
La distribución se articula en torno a zonas diferenciadas que aportan amplitud sin que el piso sea grande. Las zonas están claramente definidas, de modo que hay espacio para retirarse un poco, y el conjunto se caracteriza por elecciones bien pensadas en lugar de soluciones aleatorias.
St. Hanshaugen es uno de los parques más bonitos de Oslo, con vistas a la ciudad y un buen ambiente tanto de día como de noche, ya sea para un picnic o una tarde tranquila. Alexander Kiellands plass cuenta con cafeterías y restaurantes donde disfrutar del sol de la tarde.
Grünerløkka ofrece tiendas especializadas, el mercado dominical de Blå y tiendas abiertas los domingos en Markveien. Bislett está a un paso, con su propia selección de cafeterías y restaurantes, y la oferta de transporte público facilita los desplazamientos por la ciudad.