Cerca de la playa de arena de Liseleje y de la plantación de pinos de Asserbos, encontrará esta clásica casa de vacaciones de madera negra con colores nuevos, brillantes y acogedores. Un refugio perfecto para una familia pequeña o una pareja de amigos que quieran encontrar paz y tranquilidad rodeados de naturaleza y de las joyas naturales únicas de la costa norte. Entre los vecinos se encuentran las colinas protegidas de Melby y quizás caballos pastando en los campos.
La casa de campo es acogedora y está decorada personalmente con carpintería pintada de blanco, estilo campestre ligero y evocadores detalles en azul. El corazón de la casa es el gran salón-cocina, donde se puede disfrutar de la compañía mutua, ya sea tomando algo en la isla de la cocina, descansando en los mullidos sofás o dando rienda suelta a la creatividad en la mesa de tablones, perfecta para colorear piedras y conchas de la playa de Liseleje.
Desde el salón, unas puertas de cristal dan acceso a la terraza y al patio de baldosas, rodeado de exuberante vegetación. Aquí podrá sumergirse en el silencio y la naturaleza que cambia con las estaciones y disfrutar de un momento al sol o a la sombra con el periódico o un buen libro. Las joyas naturales de Nueva Zelanda le esperan: vaya a recoger setas en Asserbo Plantation o camine por la alfombra de brezo de Melby Overdrev. Si le apetece darse un chapuzón en el mar, puede seguir el "Sendero de la Manzana" hasta la playa de Liseleje, a sólo tres kilómetros.