En Sluseholmen lo tienes todo muy cerca: los canales, el agua y una ciudad a solo diez minutos en metro. El piso está pensado para vivir en él, con espacio para relajarse, dormir bien y recibir visitas.
La decoración combina clásicos del diseño, colores y algunos toques de IKEA, creando un ambiente acogedor y relajado. Hay espacio para tumbarse en el sofá, dormir en cómodas camas con ropa de cama de calidad, y también hay sitio para un poco de desorden creativo.
El balcón tiene sombra durante el día y sol por la tarde, así que podéis disfrutarlo a cualquier hora. Desde aquí hay poca distancia hasta los canales, y Fordgraven es un buen lugar para sentarse a disfrutar del sol o darse un chapuzón.
Si seguís un poco más, el camino cruza la esclusa y os lleva a Fælleden o baja hasta Islands Brygge. El metro, a cinco minutos, os permite acceder fácilmente al resto de Copenhague cuando os apetezca explorar más la ciudad.