Hermosa finca mallorquina de más de 100 años, situada a 3 km de Porto Cristo y a solo 2 minutos en coche de playas espectaculares.
En la planta baja, encontraréis un amplio apartamento para 6 personas con 3 dormitorios, 2 baños (uno adaptado para personas con movilidad reducida), una cocina grande con comedor y un salón acogedor.
En la primera planta hay cuatro habitaciones dobles, una cuádruple y cinco baños (cuatro en suite).
La casa está rodeada de un cuidado jardín mediterráneo con olivos, limoneros y naranjos. En el patio delantero, un roble centenario ofrece sombra ideal para los días calurosos de verano.
Rodeada de naturaleza, esta propiedad es perfecta para quienes aman y respetan el medio ambiente. Aquí convivís con gallinas, patos, perros y un gran huerto. Cada día crecemos en alma y amor, transformando la finca en un espacio para disfrutar de unas vacaciones conscientes y en armonía con la naturaleza. No es un lugar para fiestas, solo para reuniones familiares o de amigos que valoran el respeto y la tranquilidad.
La anfitriona vive muy cerca de la propiedad.
Disfrutad de la piscina privada con tumbonas, sombrillas de paja y amplia zona de barbacoa. Para los aficionados, la villa cuenta con pista de tenis. Wi-Fi gratuito, lavadora, plancha y tabla de planchar a vuestra disposición.
Clases de yoga, masajes, servicio de limpieza y comidas disponibles bajo petición y con coste adicional.
Cunas gratuitas bajo petición. Toallas de playa no incluidas. De junio a octubre, el check-in debe ser en sábado.
Contactad al propietario a través de la plataforma de reservas para más información.