La finca de casi 300 años es un oasis de tranquilidad y relax. Para aquellos que buscan lo exclusivo, deseando alejarse de estrés diario, disfrutar de sus maravillosas vistas y de su excepcional oferta culinaria. Un autentico disfrute para cuerpo y alma a tan sólo 15 minutos de la playa. La antigua finca, que fue restaurada con mucho estilo, alberga a sus huéspedes en un ambiente acogedor y confortable. Toda la finca se encuentra envuelta en la característica belleza del levante mallorquín con sus espectaculares vistas desde la piscina y sus terrazas sobre las suaves colinas hasta el cercano mar mediterráneo. Todas sus habitaciones y suites están decoradas con un estilo individual y un particular sentido para el arte indiferentemente de si se trata de una suite-duplex, una acogedora suite o una romántica habitación doble con vistas al jardín.CheckIn:14:00. Checkout:11:00