Quiero dejar constancia de mi inconformidad con la experiencia en el hotel en San Andrés. Hace mucho no me encontraba con un nivel de descuido tan evidente en un lugar que, además, no es económico. Las condiciones de infraestructura son inaceptables: muebles deteriorados, baño en mal estado, paredes con humedad levantada y sin mantenimiento, y una nevera oxidada. A esto se suma la falta de elementos básicos de confort, como mantas o cobijas, lo cual resulta incomprensible. El servicio tampoco responde a lo esperado: no hay recepción en horas de la noche ante cualquier eventualidad, y el desayuno es excesivamente básico. Por otro lado, los colchones y almohadas con protectores plásticos generan ruido constante, haciendo muy difícil descansar. Considero que la relación costo-calidad es totalmente desproporcionada y que este nivel de descuido no debería permitirse en un establecimiento de este tipo. Espero que tomen medidas urgentes para mejorar estas condiciones.
Quiero dejar constancia de mi inconformidad con la experiencia en el hotel en San Andrés. Hace mucho no me encontraba con un nivel de descuido tan evidente en un lugar que, además, no es económico. Las condiciones de infraestructura son inaceptables: muebles deteriorados, baño en mal estado, paredes con humedad levantada y sin mantenimiento, y una nevera oxidada. A esto se suma la falta de elementos básicos de confort, como mantas o cobijas, lo cual resulta incomprensible. El servicio tampoco responde a lo esperado: no hay recepción en horas de la noche ante cualquier eventualidad, y el desayuno es excesivamente básico. Por otro lado, los colchones y almohadas con protectores plásticos generan ruido constante, haciendo muy difícil descansar. Considero que la relación costo-calidad es totalmente desproporcionada y que este nivel de descuido no debería permitirse en un establecimiento de este tipo. Espero que tomen medidas urgentes para mejorar estas condiciones.