Le Moulin "Habitación con entrada aterradora y bonitas vistas 🙂 La calefacción funciona muy bien, la ponías y en nada de tiempo se calentaba toda la habitación, nos dieron muchas toallas. La chica que nos dió las llaves, Claire, fue muy simpática y nos habló un poquito en español para que nos fuera más fácil enterarnos de lo que nos estaba diciendo. Las vistas desde los balcones estaba bien. 🙁 Digo la habitación por que ese ""piso"" de 30 metros cuadrados no puede considerar como tal, pero bueno ya avisan de sus dimensiones en booking. La entrada da miedo y no es para nada accesible, entras por una calle que es un callejón sin salida, la puerta al edificio parece más bien de un garaje que de un edificio, después hay un pasillo largo y casi sin luz que da unas escaleras estrechas difíciles de bajar y casi oscuras también, parecen sacadas de una película de terror, después de bajar 2 plantas por fin encuentras la puerta para a la habitación, esto no lo avisan por ninguna parte te lo encuentras cuando llegas y no debería ser así. El barrio de día era muy chulo pero de noche daba miedo. Uno de los balcones no cerraba y no teníamos donde tender las toallas, até dos cuerdas morroñosas a los balcones para poder poner las toallas ahí para que se secaran pero como no había pinzas alguna se nos calló a la calle."
Le Moulin "Habitación con entrada aterradora y bonitas vistas 🙂 La calefacción funciona muy bien, la ponías y en nada de tiempo se calentaba toda la habitación, nos dieron muchas toallas. La chica que nos dió las llaves, Claire, fue muy simpática y nos habló un poquito en español para que nos fuera más fácil enterarnos de lo que nos estaba diciendo. Las vistas desde los balcones estaba bien. 🙁 Digo la habitación por que ese ""piso"" de 30 metros cuadrados no puede considerar como tal, pero bueno ya avisan de sus dimensiones en booking. La entrada da miedo y no es para nada accesible, entras por una calle que es un callejón sin salida, la puerta al edificio parece más bien de un garaje que de un edificio, después hay un pasillo largo y casi sin luz que da unas escaleras estrechas difíciles de bajar y casi oscuras también, parecen sacadas de una película de terror, después de bajar 2 plantas por fin encuentras la puerta para a la habitación, esto no lo avisan por ninguna parte te lo encuentras cuando llegas y no debería ser así. El barrio de día era muy chulo pero de noche daba miedo. Uno de los balcones no cerraba y no teníamos donde tender las toallas, até dos cuerdas morroñosas a los balcones para poder poner las toallas ahí para que se secaran pero como no había pinzas alguna se nos calló a la calle."