Es, sin ninguna duda, la peor experiencia hotelera que hemos vivido. La situación fue tan grave que nos vimos obligados a abandonar el hotel y buscar otro alojamiento, con el estrés y el perjuicio que eso implica al llegar a una isla como Galápagos en temporada alta. Este lugar no debería ofrecerse como hotel. La habitación asignada no tenía ventana ni ventilación. Era un espacio cerrado, oscuro y opresivo, más parecido a una cueva que a una habitación para alojar personas. Nada que ver con las fotos del anuncio. A esto se suma una gestión absolutamente irresponsable por parte del hotel. Dos semanas antes del viaje les escribimos expresamente para pedir ayuda con la planificación de actividades en la isla y preguntar si era necesario reservar excursiones con antelación. Nos aseguraron que no hacía falta, que todo se organizaba una vez allí. La realidad fue desastrosa: al llegar no había ni un solo tour disponible en toda la isla. Ninguna excursión, ninguna visita, ninguna alternativa. Viajar hasta Galápagos —un destino único en el mundo— y no poder hacer absolutamente nada por una información errónea y una falta total de previsión es algo imperdonable. Una experiencia horrible, mal gestionada y muy por debajo de cualquier estándar aceptable. No volveríamos jamás y advertimos claramente a otros viajeros: no reserven en este hotel. Galápagos merece respeto, profesionalidad y unas condiciones mínimas que aquí no existen.
Es, sin ninguna duda, la peor experiencia hotelera que hemos vivido. La situación fue tan grave que nos vimos obligados a abandonar el hotel y buscar otro alojamiento, con el estrés y el perjuicio que eso implica al llegar a una isla como Galápagos en temporada alta. Este lugar no debería ofrecerse como hotel. La habitación asignada no tenía ventana ni ventilación. Era un espacio cerrado, oscuro y opresivo, más parecido a una cueva que a una habitación para alojar personas. Nada que ver con las fotos del anuncio. A esto se suma una gestión absolutamente irresponsable por parte del hotel. Dos semanas antes del viaje les escribimos expresamente para pedir ayuda con la planificación de actividades en la isla y preguntar si era necesario reservar excursiones con antelación. Nos aseguraron que no hacía falta, que todo se organizaba una vez allí. La realidad fue desastrosa: al llegar no había ni un solo tour disponible en toda la isla. Ninguna excursión, ninguna visita, ninguna alternativa. Viajar hasta Galápagos —un destino único en el mundo— y no poder hacer absolutamente nada por una información errónea y una falta total de previsión es algo imperdonable. Una experiencia horrible, mal gestionada y muy por debajo de cualquier estándar aceptable. No volveríamos jamás y advertimos claramente a otros viajeros: no reserven en este hotel. Galápagos merece respeto, profesionalidad y unas condiciones mínimas que aquí no existen.